Delphine de Vigan. Foto: Daniel Llobet
Nada se opone a la noche es la gran apuesta de Anagrama para este reentré editorial, luego de las vacaciones. El libro de la escritora francesa Delphine de Vigan es una crónica familiar tremenda, que incluye la muerte de tres de los ocho hermanos de su madre, el trastorno bipolar de su abuela que heredó su hija, el incesto que también sufrió ésta de joven y su suicidio, ya anciana, y la narradora encontrando su cadáver. La autora declara que considera sus libros de no ficción, crónicas literarias que tienen como modelo a Truman Capote o al exitoso autor francés Emmanuele Carrére.
Admite que no ha hallado aún las “razones oscuras” que la condujeron al tema, pero el exorcismo de los demonios familiares y la muerte de su bella progenitora debía venir por las letras, claro, a pesar de que De Vigan ya sabe, tras seis novelas, que “la escritura no responde preguntas íntimas, ni descubre la verdad, pero su proceso permite hacerse las pesquisas necesarias para acercarse al máximo a ella”. Por ahí caminaNada se opone a la noche, novela de no-ficción, que en Francia se ha llevado cinco premios. ¿Por qué novelar si todo es verídico y autobiográfico? “Soy una autora de ficción; sé que por las pesquisas fluctúo entre el periodismo y la literatura, al modo de Truman Capote, o de la Marguerite Duras de El dolor, sí, pero lo que escribo no es la verdad: es mi verdad, mi mirada sobre ella y quiero tener la libertad de aproximarme a los personajes. Me siento más cercana al estilo de Emmanuel Carrère”, resume.
Rehúsa la autora que en la mirada al álbum familiar haya un reproche hacia la generación de sus padres y hasta la de sus abuelos por un exceso de libertad (muy de los tiempos) mal entendido, combinado con tradiciones severas. Le interesaba saber todo ello influyó en su personalidad y en su enfermedad.
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Tras años de trabajo rastreando escritos de su madre, cartas, fotos y vídeos familiares y entrevistando a casi todos su parientes, De Vigan cree que el libro le ha servido para ayudarla a aceptar la idea del suicidio, si bien es consciente de que el episodio de incesto que al parecer habría consumado su abuelo sobre su madre “es y seguirá siendo el gran tabú de nuestra familia… siempre tendremos que lidiar con la culpabilidad del suicido, quedará como una figura misteriosa”, reconoce.
Pero ¿qué puede atraer de Nada se opone a la noche a más de 500.000 personas? “Pensé que sería mi texto más confidencial, pero se puede entrar desde el tema de la familia, el de la amistad, el de la transmisión de valores, la sinceridad que destila…”. Sí, el dibujo familiar le salió a De Vigan, pulcro, intenso, entrañable, de la unión de todos los números.



